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Si tengo un gato, ¿debo comprarle un rascador?

Si tengo un gato, ¿debo comprarle un rascador?

Los gatos, pequeños felinos, se han convertido en los miembros más queridos de la familia. Y cómo no, si resulta imposible ignorar su mirada tierna, su ronroneo y sus ratos de juego. Lo ideal es que tenga otro gato compañero para que no se aburra, ni se estrese. Pero si hay otros animales, un perro por ejemplo, esto no le impedirá que sea su nuevo amigo.

Eso sí, si el gato llega a tu hogar y ya tienes animales ellos deben estar en habitaciones diferentes. Así, ninguna mascota se sentirá invadida o amenazada. Al contrario, les permitirá conocerse poco a poco, sin presión. Ellos mismos te harán saber, a través de sus comportamientos, cuando estén preparados para estar en el mismo espacio.

Pero, si el gato llega a un lugar y no tendrá compañía debes tener paciencia. Lo normal es que se esconda y salga cuando nadie lo esté viendo. Por eso, se aconseja tener todo preparado para cuando el minino entre a su nuevo hogar: tazones con comida y agua, arenero limpio y juguetes. Además de los ratones de peluche, las pelotas con cascabel se recomienda tener un rascador.

¿Para qué sirve un rascador?

rascadores para gatos

A primera vista es un objeto simple. Una torre con cartón corrugado o fibra natural, un trozo de madera con las mismas características o un artilugio grande con una cueva, torre para mirar y rascar. En el mercado, los rascadores son el artículo para gatos más popular después del arenero. Su objetivo principal es ayudar a los gatos a desgastar sus uñas y distraerlos.

Para estos felinos domésticos, el rascado de sus uñas contra las superficies es un recuerdo de su vida salvaje. ¿Sabías que los tigres, leones y panteras también lo hacen? Cuando las uñas de un gato crecen, se encorvan y se hacen puntiagudas para agarrar a su presa. Pero, para un gato esto no tiene mucho sentido, si consideramos que no tendrá que cazar sus alimentos.

Un rascador les sirve para mantener sus uñas cortas y liberar energía. En este acto, un gato suele estirar su cuerpo casi por completo, usar sus extremidades con agilidad hasta cansarse. En algunos rascadores, sus fabricantes ponen bolitas o lazos para que el minino juegue con ellos o se motive a acercarse a este objeto, a veces intimidante para los gatos cachorros.

¿Qué pasa si las uñas de mi gato no se liman?

Si dejas crecer las uñas de tu gato, lo más recomendable es que las recortes por ti mismo. Cuando el animal no encuentra cómo limarse, quizás elija una superficie del hogar (el sofá, una puerta, las patas de una silla) para hacerlo por instinto. Pero, si crecen durante mucho tiempo se pueden enroscar y encarnar, siendo algo muy doloroso que requiere intervención veterinaria.

Todo esto se puede evitar con el debido cuidado. Un rascador es una alternativa para que las uñas se mantengan cortas y evite lastimarte por accidente durante los juegos. Hoy en día, puedes hallar una interesante variedad de estos artículos en las tiendas especializadas de mascotas o centros veterinarios.